Apertura hacia un idealismo
Murió Fidel, y comienzan a salir
todos los bandos, principalmente dos fuertes “Los que lo odian, y quienes lo aman”. Historias, hechos,
estadísticas, comentarios, todo esto se escucha para defenderlo u odiarlo aún
más. Pero ¿por qué no interponerse frente al pensamiento lineal del ser humano
y decir: Analicemos que hizo bien, que hizo mal? Y obtengamos aprendizaje de su
vida. Es un pensamiento mucho más allá del egoísmo.
Se hablan muchas cosas buenas de él,
como muchas malas. Pero hoy comentaré todo lo que pienso de él, sobre las cosas
en que concuerdo y sobre las que no. Espero tu apoyo pacifista, para sacar más
ideas y llegar a conclusiones donde dos bandos puedan estrecharse la mano y
decir: ¡Sí que hemos aprendido!
Algo que me agradó de su lucha inicial,
fue que no interpuso sus deseos personales vs los deseos del pueblo ¿Por qué
digo eso? ¿Sabías que Fidel venía de una familia acaudalada? Pudo haber dejado
todo a manos de la dictadura de Fulgencio Batista ¡Pero no! Eligio luchar por
sus ideales, que eran una Cuba libre. Podemos ya destacar dos puntos
importantes: Su constante lucha por salir de su zona de confort, y su lucha por
lo que más le apasionaba: la libertad.
Hay cosas que personalmente no
comparto, que es la lucha armada. Todo al que espada hiere, a espada muere. La
violencia no trae más que más violencia. Existe algo que realmente me
desagrada, y fue que se convirtió en lo que criticó. No solamente me desagrada,
sino que me da mucho temor, ¿No te ha pasado, que tanto has criticado algo, y
finalmente terminas haciéndolo? A mi si, por eso, cuando hablo de alguien, cuido
mucho mis palabras, porque quizás algún día transite ese camino.
¿Malo o Bueno? ¿Héroe o Villano?
Eso ya depende de tu criterio. Los dejo con su famosa frase: “Condenadme, no
importa, la historia me absolverá”.
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